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LUGARES EN DONDE SE RECOGÍA AGUA PARA EL CONSUMO 

 

En el lugar en donde ahora se encuentra el Palacio federal, había un campo en donde jugaban béisbol y pelota, en ese sitio, existía un pozo de agua, que servía para que todo el mundo la recogiera para el consumo hogareño, desde muy temprana hora, los muchachos comenzaban a llegar y debido a que, con tanta persona que  iba, pronto se le consumía y tenían que esperar para que el pozo volviera a  recoger el precioso líquido y así poder abastecer al público. En tiempo de fiestas allá se ponían enramadas, al igual que los circos ponían sus carpas. Por el año de 1921, vino al Puerto una compañía americana llamada Metropolitan  Cinemateur,  y   consistía en un gran salón, con un tren adentro y la empresa, simulaba viajes a Nueva York, Los Ángeles y otras ciudades de los EE.UU., y las personas que compraban boletos (el tren siempre se llenaba) al salir, decían que podían contemplar aquellas urbes, y como si anduvieran en las calles y bien complacidas, recomendaban que subieran e hicieran esos viajes a los EE.UU., en el famoso tren  Metropolitan  Cinemateur, instalado en el patio de referencia.

Por la calle Medellín, ahora esquina Carrillo Puerto con Miguel Galindo, y como a unos 15 metros de la esquina, hacia el cerro, había una noria, y no obstante ser parte del cerro, tenía mucho agua, la que servía para que toda la barriada fuera a la noria a recoger el preciado líquido había personas que comenzaban a acarrear el agua, desde las 3 de la mañana, cuando el pozo estaba casi a medias.

Tenía una profundidad de unos 3 metros y medio. La gente decía ¡anda al agua a la noria!. Por esa misma época, y hasta antes de que el agua fuera introducida al puerto, el tren traía diariamente uno o dos tanques con agua, para repartirla a la gente que quisiera, acabándose  en unas cuantas horas.

El tren llegaba a las 11:00 horas y salía a las 12:00, sólo llegaba hasta Colima, y de allí, al día siguiente, a Guadalajara, Jal,. Y con el tiempo, se solicitó y se acordó que el tren pernoctara en Manzanillo y no en Colima, lo que se hizo después de tantas peticiones hechas a las autoridades de los FFCC, como hasta la fecha se viene haciendo, de que el tren llegue al puerto, y al día siguiente salga ya directamente a Guadalajara, Jal. 

 

José María Sandoval González

Libro “Manzanillo nació del mar”, 1978.


 
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